DEJÉ DE SOSTENER
Todo ciclo cumplido,
pide soltar.
A velocidades distintas
Dejamos de estar a la par.
Yo dejaba la luz encendida.
Cuando llegabas con tus tormentas,
abría las ventanas
para que pudieras respirar.
Me quedaba.
Como un faro
que espera barcos
que nunca miran hacia la costa.
Entonces dejé de sostener.
No porque lo vivido
haya dejado de importarme.
Ni porque el amor
se haya vuelto mentira.
A veces simplemente
el cariño permanece
mientras el camino termina.
No porque no duela.
Duele.
Pero hay dolores
que dejan de ser heridas
cuando una deja
de tocarlos para comprobar
si todavía sangran.
Me deshice del círculo,
de ese rezo cansado
de volver siempre
a la misma orilla.
Hay en mí un brote
que pide cielo,
una raíz que aprendió
a sostenerse sola.
Y tú,
tú aún amas el umbral,
el marco seguro
donde nada cambia
y se le pide al viento
que mueva lo que uno no mueve.
No te culpo.
Solo que ya no puedo
hacer de tu pausa
mi destino.
Yessica Silva

