Portada » Juan Fernando Urrego Manco (Baldor)

Juan Fernando Urrego Manco (Baldor)

El don de la mujer. Por Poeta Baldor

Visitas: 7El don de la mujer  El don de cada mujerno está en su vientre fecundo,sino en arrastrar el mundocon la gracia de su ser.Aunque, injustamente, ayerpor cultura y tradición,su cuerpo fue una prisiónrelegada a la cocina,la figura femeninahoy también toma el timón. Por cumplir con la laborde cargar con un hogar,se privó de diseñarun […]

El don de la mujer. Por Poeta Baldor Leer más »

La Amistad se vuelve abrigo. Por Poeta Baldor

Visitas: 4Amistad promulgan cientos que en adulación se adiestran y con eso solo muestran sus oscuros sentimientos. En los más duros momentos se conoce la amistad, con lluvia y oscuridad la amistad se vuelve abrigo y al contrario el falso amigo huye de la tempestad. En las malas y en las buenas hay amigos que

La Amistad se vuelve abrigo. Por Poeta Baldor Leer más »

Qué dirán. Por Poeta Baldor

Visitas: 27QUÉ DIRÁN… ¿Qué le dirán los lucerosa la estrella más brillante?y ¿qué le dirá el diamanteal mejor de los joyeros?¿Qué dirán los agujeros de bala en un pecho heridoal doctor, que confundidopor su falta de experiencia,permite con negligenciaque este se quede dormido? ¿Qué le dirá la fiel palaal viejo sepulturero?¿qué le dirá el prisioneroal fusil

Qué dirán. Por Poeta Baldor Leer más »

Tanto Llanto, Tanto Llanto. Por Juan Urrego (Baldor)

Visitas: 19Tantas veces he lloradoque he visto formarse maressalados por los pesaresde un hombre decepcionado.Muchos se hubiesen ahogadotras haber llorado igual,pero para mí es normalno encontrar aún remedioy sufrir la vida en mediode llantos, penas y sal. Yo no quisiera dejarque mi rostro se haga río,sin embargo, el llanto mío escapa sin preguntar.A veces tan solo

Tanto Llanto, Tanto Llanto. Por Juan Urrego (Baldor) Leer más »

Yo sé. Por Juan Fernando Urrego Manco

Visitas: 17Yo sé bien cuando solloza todo el jardín perfumado,  porque un hombre enamorado secuestra una bella rosa. También sé cuando la esposa pone la rosa entre rejas,  desecha las flores viejas para encerrar otra flor,  ganándose así el rencor del jardín y las abejas. Yo sé de aquel bebedor que toma su copa y

Yo sé. Por Juan Fernando Urrego Manco Leer más »

Carrito de compra
Scroll al inicio