Primera lectura
(para Edith)
Mi madre puso un libro entre mis manos,
Tom Sawyer, editado en forma austera.
Me enseñó a compartir lo que tuviera,
que estaba bien errar, como algo humano.
Mi madre me animó a seguir cantando,
muy fiel y enamorada de mi oficio,
Incluso tras causar mil estropicios
por mi afán trovador de vez en cuando.
Mi madre y yo peleamos muchas veces.
Mirando en perspectiva, ya no importa
si tuve la razón o fui un villano,
pues supo perdonarme con mil creces.
Hoy lloro en un recuerdo que me exhorta:
mi madre puso un libro entre mis manos.
Del libro Tres heridas, página 125

