Treinta y dos amaneceres.
Soñando la vida entera.
Escribiendo mi destino.
Conquistando lo imposible.
Desde aquel llanto de vida
que al mundo me dio la entrada,
la poesía tatuada
en mi piel fue concebida.
Cada rima construida
incrementa los haberes
de mi vida, los placeres
que me hacen celebrar
la dicha de disfrutar
treinta y dos amaneceres.
Cierro los ojos y pienso
en todo lo que ha pasado,
en las fallas, lo logrado,
en cada momento intenso.
Cada poema es el lienzo
para expresar mi manera
de sentir, la más sincera
epopeya a Segismundo.
Voy construyendo mi mundo
soñando la vida entera.
Cada línea que mi mente
transcribe hasta mis manos,
destila los más humanos
sentimientos, inconscientes.
Cada poema impaciente
va delineando el camino
que construyo. El atino
que el universo confirme.
Seguiré con pluma firme
escribiendo mi destino.
“Caminante no hay camino
se hace camino al andar”.
Lo importante es continuar
ante cualquier desatino.
Como no soy adivino,
ni inmortal o invencible,
trabajo en hacer posible
los sueños que son abrigos:
Poesía con Amigos
conquistando lo imposible.


Muy bellas glosas y poemas de gran sensibilidad. Gracias
El silencio asedia sereno
mirando si vas a llegar,
y mira la tarde sin mar
hallando firme terreno.
Y en el lugar cuarenteno,
sin lágrima pringa su son,
y lo que ve, no es confusión,
y se niega a naufragar,
zampado hacia algún lugar
de algún puerto de ilusión.
Feliz vida siempre Carlos , excelentes versos, mis mejores deseos para ti. Gracias por compartir #PoesíaConAmigos con todos nosotros un abrazo.
Feliz presente, feliz vida. Que la poesía siga siendo tu mejor compañía. Que el amor te abrace en cada amanecer y que los sueños que construyas reflejen tu ser.