EL DOLOR DE LA REALIDAD
Enciende tus luceros, día.
Papá se fue,
perdí la esperanza.
Ya nada me sabe
a remembranza.
Ellos no son mis hermanos.
Crecí con extraños.
Tengo miedo.
Tengo llanto.
Tengo tanto.
Tengo nada.
Oye, noche, dame tu claridad,
tu claridad dame para continuar
por las sendas oscuras
de mi falsa espera.
Me duele todo.
Todo es quimera,
se derrumba mi vereda.
Enciende tus luceros, día.
Papá se fue
antes de llegar.
Poema de mi libro
“Versos al borde del alma”
Gabriel Miranda
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