Solo quiero ignorar tus labios
mientras besas a los ajenos 33
que no ven tu sensualidad
en prosa, un sentir de querer
atarlos a mí, a este cantico
donde mi lengua espera a la
tuya, donde tu aliento se congela
mientras el mío arde por tu deseo,
beso prisionero de un presente sin
edad, sin aun poseerte se marca la
resequedad, esa de no poder probar
cuando hay deseo,
esa de no poder amar
cuando hay pasión,
esa de no poder degustar
cuando el tiempo es un regalo.
Por eso ignoro tu boca, aquella que
en labios venusinos se vuelcan
en frondosos sabores de diosa,
de antaños momentos queen la realidad otros no provocan.
Así es mi amada, tu boca
no será tomada por mi boca
tu deseo no será saciado por el
mío ni por mi seducción,
solo serás boca de otras bocas
y así morirá el beso que no
se dio, a quien realmente valora
tus labios taciturnos, poseídos sin
comprensión, indomables sin ser
complacidos, amados sin sentir
el sexo en las fibras de su adicción.
Cercanos pero alejados por tu
Indecisión, esa que provoco
que ahora ignores mi crucifixión.
Con la que me quedo envuelto
de un encanto sin fantasía,
de amargura y de soledades bisiestas
aquellas que se engendran en las venas
al no sentir la sangre fluir, por no
tener el beso selecto que les dé su
libertad y la valentía de un amor
en esta realidad.

