9:19 AM
Sentada en la cocina, escucho el reloj…
los minutos no paran,
la sensación de desespero tampoco.
Aumenta.
Calla.
Tanto ruido en mi cabeza.
Tanto silencio allá afuera.
Pero, calla.
Son las 9:19 de la mañana
Maya no desayuno
La ropa no he lavado aún.
Veo a mi alrededor,
veo desolación.
Calla.
La inspiración se ve tan lejana
como los países que dibujó cada noche en mi imaginación.
Cansada.
Agotada.
Derretida por el calor.
Derretida por el dolor.
Maya no desayuno.
Miro el reloj
9:19 AM apenas son.
Los miedos revolotean en la habitación.
No desayuno Maya.
No me alcanza el alma.
No me alcanza el sueldo.
No me alcanza.
¡CALLA!
Estoy cansada.
De días.
De meses.
De no saber por dónde empezar.
“¿Me entiendes?”
Pero no hay nadie más que yo…
Por qué son las 9:19 am
y no sé nada.
Por: Brenda Gil •| Maripositas en la mente


Brenda Gil
Poetisa, Puebla, México.
Maripositas en la mente.
Tengo 31 años, soy poblana y comencé a escribir hace un año como una forma de terapia: para
desenredar pensamientos y emociones que no siempre saben salir con palabras habladas.
Escribo desde lo íntimo, lo visceral y lo cotidiano, inspirada por mis propias vivencias y por historias
que escucho, leo o me comparten.
Mi estilo es lírico y en verso libre, con una voz honesta que busca resonar con quienes también han sentido demasiado.
Actualmente trabajo en dos proyectos: un poemario que nace desde el dolor propio y ajeno, y una serie de cartas dirigidas al amor que aún no conozco.
